• Categorías

  • Sentencia relacionada con el albacea, el testamento y la herencia

     El padre otorgó testamento en el que nombraba a sus cuatro hijas heredeas universales y nombró albaceas contadores-partidores con la siguiente claúsula: “Nombra albaceas, contadores partidores, solidariamente, con facultad de entregar legados y prorrogándoles el plazo legal hasta un año después del fallecimiento del testador y de su cónyuge, y sin perjuicio de que los interesados puedan realizar por sí solos la partición...” nombrando dos albaceas contadores-partidores.

     

    Los albaceas otorgaron el cuaderno particional.

     

    Una heredera impugnó el cuaderno particional otorgado por los albaceas nombrados en testamento por el causante, por entender que en el cuaderno se producía una lesión en más del 25% en su contra.

     

    A la vez solicitó que los contadores-partidores nombrados en el testamento fuesen sustituidos por otros nombrados por el juez y se valorase de nuevo el haber hereditario.

     

    El tribunal de primera instancia desestimó la demanda tanto contra los albaceas contadores-partidores así como contra los demás herederos y condenó en costas a la demandante.

     

    Constató que no se produjo la lesión que se denunciaba y por ello debía desestimar la demanda y a continuación dijo que de acuerdo con la jurisprudencia del Tribunal Supremo, las funciones del contador-partidor quedaban agotadas una vez que se habían realizado las operaciones particionales.

     

    Procedió a absolver a los albaceas, contadores-partidores, porque ya habían realizado la partición.

     

    Contra dicha sentencia interpuso recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Salamanca, que también fue desestimado y volvió a ser condenada en costas.

     

    Interpuso recursos extraordinarios por infracción procesal y de casación.

     

    El recurso extraordinario por infracción procesal lo motivó por infracción del artículo 218 de la LEC y el recurso de casación en la infracción de los artículos 1057 y 910 del Código Civil.

     

    La Audiencia Provincial remitió al Tribunal Supremo los autos originales

     

     

    El Tribunal Supremo desestimó el recurso extraordinario por infracción procesal basándose en lo establecido en la DF 16ª, 1, 6ª de la Ley de Enjuciamiento Civil.

     

    Tampoco puede alegar incongruencia porque sus argumentos no se ajustan a lo pedido en la demanda y con lo resuelto en la sentencia recurrida.

     

    Según reiterada doctrina de la Sala, no existe incongruencia en las sentencias absolutorias, porque resuelven todas las cuestiones suscitadas en el pleito. Habiéndose desestimado la demanda en su totalidad en este litigio, se aplica esta regla, por lo que resulta correctamente aplicado el art. 394.1 LEC. Por lo tanto este motivo no se estima.

     

    El Motivo único de este recurso, denuncia la infracción del art. 218.1 LEC, por haber incurrido la sentencia recurrida en defecto de incongruencia. Su parte dispositiva se aparta de las acciones ejercitadas en la demanda, al decir que ésta incluía la acción de remoción de los albaceas y ello constituye una mutilación del supuesto contenido en la pretensión, que por ello no se corresponde en realidad con el "petitum" de la demanda.

     

    Además, el recurso contiene muchos antecedentes que ni tienen contenido propio del recurso y expone  razonamientos que no forman parte ni del recurso extraordinario por infracción procesal, ni del recurso de casación.

     

    En cuanto al recurso extraordinario por infracción procesal basado en que se ha infringido el artículo 1057 del Código Civil, que reconoce simplemente la facultad de encargar a un tercero, que no es necesario que sea albacea, la facultad de contar y partir los bienes hereditarios, es una regla interpretativa general que una vez otorgado el correspondiente cuaderno particional, cesan en su función los ejecutores testamentarios, por lo que no puede haberse infringido.

     

    A continuación se exponen los motivos de desestimación de los recursos de casación.

     

    De acuerdo a las sentencias del tribunal supremo de 14 de febrero de 1952 y 8 de octubre de 1932, la función de los albaceas no termina hasta que habiendo sido aprobadas por todos los interesados las operaciones particionales, los bienes de la herencia son incorporados a los respectivos patrimonios, en cuyo momento concurriría una falta de legitimación pasiva respecto de cualquier acción de impugnación que se interpusiese contra la partición, porque el albacea está encargado de ejecutar la completa voluntad del testador desde la apertura de la sucesión hasta la completa liquidación de la herencia.

     

    La recurrente denuncia infracción del artículo 1057 del Código Civil y de la jurisprudencia que lo interpreta en las sentencias de 19 de diciembre de 2002, 16 de marzo de 2001 y 25 de abril de 1994.El momento en que terminan sus funciones los contadores-partidores y que determina su falta de legitimación pasiva, se les aplica única y exclusivamente a ellos y no a aquellos que sean a la vez albaceas, porque en este caso su función termina cuando, habiendo sido aprobadas todas las operaciones particionales, se incorporan los bienes a los respectivos patrimonios.

     

    Las sentencias que la recurrente alega a su favor no contienen exactamente la doctrina que se les atribuye, y además el Tribunal Supremo remite diferentes sentencias conforme a la doctrina de las que se deduce que los albaceas contadores-partidores nombrados en testamento acaban su función cuando entregan el cuaderno particional y hacen entrega a los herederos de los bienes relictos. El descuerdo entre las herederas y la legitimaria no resucita la función de los albaceas.

     

    Por lo tanto el Tribunal Supremo desestimó ambos recursos y condenó en costas a la recurrente.

     

    Jurisprudencia:

     

    -        STS de 5 julio 1947

    -        STS de 14 febrero 1952

    -        STS de  8 octubre 1932

    -        STS de  11 junio 1955

    -        STS de 3 enero de 1962

    -        STS de 9 de junio de 1962

    -        STS de 22 de abril de 1967

    -        STS de 25 de enero de 1971

    Compartir en
  • Herencias en el extranjero